Águila fue a Metapán por un insípido empate en el estadio Jorge Suárez Landaverde, un césped donde el conjunto migueleño no sabe lo que es ganar después de 18 visitas en tierra calera. Sin embargo, ayer consiguió salir vivo por segunda ocasión.
El conjunto emplumado estaba obligado a sacar puntos en Metapán luego que Firpo venciera a Vista Hermosa, pero el Calero Suárez sigue siendo una asignatura pendiente de Águila y esté de Correia no fue la excepción. El 0-0 compromete las aspiraciones de clasificación a falta de seis fechas para cerrar el Apertura 2009, dada la tendencia en la que se encuentran los emplumados: solo han conseguido rescatar dos de los últimos nueve disputados.
Los aguiluchos ya cedieron el segundo lugar en solitario al conjunto pampero. El mal estado del terreno de juego después de más de dos horas de lluvia imposibilitó el toque a ras de piso y le restaba vistosidad al juego.
La cancha quedó enfangada y con algunos sectores en los que el balón ya no rodaba. Esto se tradujo en 90 minutos de un partido soso y a ratos áspero, en los que fue el cuadro anfitrión el que tuvo mayor presencia sobre el área del rival con un Emerson Umaña que tuvo luz verde por la banda izquierda y puso en aprietos a la zaga visitante.
Un remate que astilló el poste derecho de la portería defendida por Miguel Montes fue lo más cerca que estuvieron los jaguares del gol, ante un Águila que terminó acorralado, a pesar de tener en el campo a cuatro atacantes: Reyes, Corrales, Martin y Álvarez. Los estragos del agua sobre el engramillado, aunado a la imprecisión en el traslado del balón en ambas escuadras, dejaron en el público el sinsabor de un juego escaso en ocasiones de gol y un coraje que se diluyó muy lejos de las porterías.
El juego finalizó con ambos equipos enlodados y con el sinsabor de un 0x0.